Me apago a ratos...
- Tania Triana
- 17 may 2022
- 7 Min. de lectura
No sé cómo, no llega un aviso, no hay una notificación que me indique que pronto voy a estar llena de sueño, mal humor o tratando de omitir algo que tal vez no reconozco, pero mi mente se está ocupando de guardarlo, salir de las crisis una vez no significa que no vuelva, que me levante todos los días y haga mis tareas diarias no significa que quiera hacerlas; sin embargo, qué otra puerta le puedes abrir a tu vida si no te exiges al menos levantarte así no quieras?
Hace tiempo leí y llevo mucho escuchando audios que dicen que en algunos momentos de tu vida, debes hacer incluso lo que no quieres o no te gustaría hacer para alcanzar el éxito que deseas y claro, no es tarea fácil, pero ninguno de los presentes en este mundo por más privilegiados que lleguemos, tenemos la vida entera, siempre detrás hay algo, tal vez yo no lo tuve todo, pero lo que he tenido ha sido suficiente para darme la oportunidad de enfrentar la vida y cuando me hice consciente, entendí que así como yo veo a quienes tal vez tienen acceso con facilidad a cosas que tal vez yo no, hay quienes quisieran tener al menos un poco de lo que Dios me regaló.
Aun siendo ese el caso, lo que debemos evaluar es lo que llevamos dentro, eso que nos pausa un ratito, lo que nos acelera también, lo que nos habla con voz de desespero y lo que guardando silencio, también nos está moviendo.
Respecto a mi, en escritos anteriores e incluso en un hilo que no he decidido continuar, les he comentado que hay mucho dentro de mi mente y mi corazón que a veces por omisión me apaga, con eso me refiero a que aunque tengo días en los que con 2mil pesos en la cartera me quiero conquistar el mundo, hay otros en los que ni con todo el dinero quiero vivir una vida activa, pues últimamente llevo algunas semanas medicada para dormir y ni con eso concilio el sueño en ocasiones, vivo queriendo dormir, irritada con todo y sin ganas de nada más que estar hecha bolita en cama.
Hay momentos en los que incluso he recibido mensajes de que soy inestable, ahí me he preguntado ¿de cuando acá uno tiene que equilibrar la balanza de otros mientras controla la suya? entiendo que tampoco se trata de ser un día todo y al otro un poquito y parecer montaña rusa, pero cómo le puedes explicar a alguien que no busca entenderte, todo lo que pasa en tu interior? comunicarnos es importante, pero hay cosas que no necesitan entenderse para ofrecer algo tan valioso como la compañía (esto sólo es un paréntesis de cómo influye en mi vida todo lo que les estoy contando).
Las razones para lo anterior, en este momento, con honestidad como siempre con mis escritos para ustedes, no las tengo, no las encuentro, es cierto que tomé la decisión de sacar de mi vida una persona que ha sido pieza fundamental, también es cierto que la práctica de la universidad aunque me gusta, me genera un “detrimento” un gasto, una disminución marcada en mi economía puesto que si de pronto no sabían, en mi carrera no se hace practica remunerada y en caso de que si, el tiempo para terminarla es muchísimo más largo, lo que significaría que mi grado queda como para casi mis 25 años (tampoco es que estemos tan lejos de esa edad), pero para sus cálculos, tengo 23, y eso me mantiene en alerta porque significa que debo generar más ingresos. Entre eso, hay factores que distingo de mi pasado y soy consciente que sigo sanándolos, pero aún con lo que les estoy reconociendo, en este momento no debería igual estar en la posición en la que me siento.
No me encuentro, me siento, quiero ponerme linda pero no me levanto a tiempo para hacerlo, entonces sólo cumplo con llegar puntual a mis prácticas, quiero conocer personas pero todos me irritan de cierta forma entonces me quedo en mi circulo de forma que no se afecte mi zona de confort y ojo, sé que les he mencionado mucho que debemos salir de ahí, pero yo no escribo para impresionarlos, escribo para que comprendan que aunque he tomado miles de decisiones aún con miedo, también me cuesta tomar algunas otras.
Lo que me llevó a escribir esto, precisamente es el hecho de que dije “voy a hacer las actividades del curso de inglés” a las 2:30 de la tarde, ya son casi las 7 de la noche y me desperté sobre las 6 de la tarde, lo que significa que no he hecho nada del curso y que ahora, para menguar un poco mi ansiedad, voy a casi obligarme a entrenar, por si no lo han leído o escuchado, una forma para canalizarla es mediante el ejercicio, así se mantienen regios y cuidan progresivamente su salud mental, ahora bien, el tema que les quiero dejar es que no todos los días estamos felices, ayer incluso fue el cumpleaños de mi mamá y aunque todo mi día le llené de amor, por dentro no sentía la emoción de hacer algo, literal, nada, cosa que me turba porque no quiero sentir desagradecimiento y a veces pienso que eso son la depresión y la ansiedad.
Una enfermedad silenciosa y desagradecida que le encuentra lo negativo a todo y opaca la energía de personas de todas las edades, tal vez incluso opaca la vida, pues somos conscientes de que cuando se sale de control porque se lo permitimos, puede jugarnos tan feo como le sea posible, razón por la que el ruido que me hago a mi misma siempre SIEMPRE, procuro que sea mucho más fuerte que el suyo, no quiero escucharlas, no me gusta hacerles caso, pero igual me tocan.
Por esa razón, quise escribir esto, nunca dejaría un escrito lleno de energía tan difícil como esta, por eso siempre busco un aprendizaje, también, por eso siempre escribo, no sólo quiero escribirles cuando estoy feliz, hasta en mis redes sociales he buscado siempre ser lo más natural que puedo porque al final soy una persona, kilos de humanidad que tal vez encontró como llegar a ustedes de la forma en la que más me gusta y tal vez con alguna ayudita de Dios poniendo las palabras en mí y el gusto por escribir.
Lo que significa que aquí viene la reflexión: yo quiero, pero me es difícil mantenerme en un solo estado de ánimo, tal vez cargar con estas cosas encima a veces me hace sentir todo con muchísima fuerza, pero también me permite hacerme consciente de que no porque las lleve conmigo, deben ser mi vida, ahora no estoy al cien, se los vengo diciendo desde el título, pero no por esa razón pienso dejar que eso domine mi vida, yo no sé si ustedes que leen esto tienen a alguien en su vida que los escuche o los apoye, o si tienen al menos el valor que hace falta para asumir como se sienten, yo siento que tengo personas increíbles en mi vida, pero no puedo apoyarme en ellas, por eso escribo, incluso tal vez sí pueda, pero no me caracterizo por saber pedir ayuda de ellos, y claro, la terapia con especialistas es importante y aquí sacando trapitos al sol, yo siempre he buscado más esa ayuda porque soy consciente de que no todo el mundo fuera, sabe cómo lidiar con lo que llevamos dentro.
Así que no sé si esto te identifique en algo, no siempre voy a escribir cosas que les lleguen al cien, o tal vez si, en caso de que no sepan de qué les estuve hablando durante este escrito, está bien, de corazón me alegra saber que hay personas que tienen salud emocional y mental, pero aun si no se identifican y en su círculo saben quien sí, recuerden que esas personas no necesitan que les digan qué hacer, que no quieren escuchar o leer un “cálmate” o un “hay personas en peores situaciones que tu” o “no es para tanto”, lo único que deben ofrecer es su compañía, un abrazo, una charla, un te acompaño y no necesitas hablar, un aquí estoy sincero, eso nada más.
Si por el contrario, sintieron que algo de aquí les tocó, entiendo que la lucha es de todos los días, no dices simplemente una mañana “hoy no voy a sufrir de nada y mágicamente se te pasa”, amigos, pasé meses de sanación en una iglesia maravillosa y aun en la iglesia, di testimonio de cómo concentrada cien por ciento en Dios, debía seguir luchando de todas formas con todo lo que llevo dentro así como sé que todos llevamos cositas que debemos afrontar, tampoco es pensar “esa persona lo tiene todo por qué sufre”, ustedes no saben en su “todo” qué le hace falta.
El llamado en este escrito es a que no sólo entendamos que podemos ir un día a la vez para bajarle el volumen a tanto ruido que hacen nuestros pensamientos, sino también a ser más empáticos con las personas que nos rodean, no se trata de solucionarle la vida a las personas, pero con amor y con el apoyo que podamos ofrecer, tal vez le estemos haciendo más liviano el día a alguien que sin decirlo, lo necesitaba, pues hablando por mí, yo no guardaría a nadie en mi vida que sólo hiciera menos lo que siento y quienes me conocen lo saben, nadie vino al mundo a que otro viva de palabra lo que cada quien vive en carne y hueso.
Construyamos desde nosotros el hogar que le pedimos a Dios en otras personas, les aseguro que con amor nos podemos hacer el paso por este plano mucho más cálido.
Gracias de corazón por llegar hasta aquí, deseo que Dios y la vida les den todo lo que necesita su corazón para sentirse en paz y que aprendan un poquito de lo que quise dejar con mis palabras hoy.
Con amor como siempre, Tania.
Pdta: es el escrito menos elaborado que les he hecho, espero complementarlo pronto.



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